martes, 25 de febrero de 2014

RETROSPECTIVA “BERLINALE 2014”: TROPA DE ÉLITE (OSO DE ORO 2008)




Miércoles 6 de Febrero.

“Ahora estás aquí, en Platz der Luftbrücke. Lo único que debes hacer es tomar el metro U6 con dirección a Alt-Tegel, bajarte en Stadtmitte, cambiar al metro U2 con dirección a Ruhleben, bajarte en Potsdamer Platz y caminar hasta el Sony Center. Si logras esto, sabrás cómo llegar al Zoo Palast de Zoologischer Garten y al Colosseum de Schönhauser Allee”.

Bienvenido a Berlín.

Camino al Berlinale Palast (un enorme teatro condicionado para las premieres del festival) comenzaba a sentir dos cosas: La gelidez de la capital alemana y la emoción de presenciar uno de los encuentros cinematográficos más importantes del mundo, a la par de Cannes, San Sebastián, Venecia o Mar del Plata (aunque no puedo negar la tremenda ilusión que me generan Londres y Toronto). Desde documentales experimentales (Sección Forum) hasta largometrajes que aún no han sido estrenados fuera de su país de origen (Competición oficial), todos conforman un centenar de proyectos que a lo largo de 11 días son presentados con un solo fin: obtener el prestigioso “Oso de Oro”.


Y que mejor manera de empezar esta crónica que recordando algunas de las cintas premiadas con el dorado mamífero, desde la intensa “Tropa de Élite” (2008), pasando por las genealógicas “La Teta Asustada” (2010) y “Nader y Simin: Una Separación” (2009), hasta la teatral “El Cesar Debe Morir” (2012), todas con un claro compromiso social y una particular manera de retratar ciertas realidades que permitan definir a los personajes incluso antes de ser presentados. Comencemos.

Sinopsis: Ambientada en 1997, “Tropa de Élite” cuenta la historia del capitán de las fuerzas especiales BOPE, Roberto Nascimento, en su intento por apaciguar la delincuencia de la favela Morro Du Turano, ubicada en Rio de Janeiro, ante la inminente visita del Papa Juan Pablo II. A medida que la historia va desarrollándose, Nascimento no solo es víctima de las presiones políticas propias de su compleja misión, sino también aquellas personales y profesionales, a punto de ser un padre por primera vez y buscando un sucesor a su cargo, respectivamente.

Opinión: Allá por el año 2003 llegaba a mis oídos una película recomendada por tantas personas, que solo necesité de algunos días para darle una oportunidad. “Ciudad de Dios” (2002) cuenta la historia de Buscapé, un adolescente que debe compaginar su pasión por la fotografía con el instinto de supervivencia propio de los habitantes de una peligrosa favela. Desde aquel día hasta hace dos semanas, si alguien me pedía un referente del cine brasileño, lo primero que venía a mi mente era esta sensacional obra de arte. Hoy, mi respuesta es otra.

Teniendo como herencia las inquietudes sociales que el “Cinema Novo” masificó entre las décadas de los 50 y 60, José Padilha abarca su primera obra de ficción (luego de los documentales “Omnibus 174” y “Brazil´s Vanishing Boys”) enfocándose en un tema tan sensible como rutinario, a nivel local y regional: El círculo vicioso imperante en las clases sociales más bajas (pobreza, delincuencia, narcotráfico y corrupción). Lo que más resalta de esta película no es su contenido, sino la manera de ser contado, apelando a un montaje que desde los títulos de crédito iniciales nos da cierta idea del vertiginoso ritmo narrativo, planos de larga duración y rápidos movimientos con cámara al hombro siguiendo a los protagonistas sin darse tiempo de describir el lugar donde ocurre la acción. Todos estos elementos brindan una ligera pero necesaria vena documental, teniendo en cuenta la temática propuesta. Si han visto “Bloody Sunday” (2002) del  talentoso Paul Greengrass (también ganadora del Oso de Oro) podrán saber con mayor certeza a lo que me refiero.


Si bien he mencionado que el contenido es menos impactante que la forma, no quiero menospreciar el talento de Padilha por hacer que la transición entre la presentación y el desenlace del filme sea lo mejor, definiendo a cada personaje mediante situaciones de conflicto originadas por factores tan mundanos e identificables como el amor, el deber y la ética. El primero de ellos se ve reflejado más claramente en el aspirante Matías, encarnado sólidamente por el actor André Ramiro, oficial que debe decidir entre los sentimientos hacia una bella activista y el compromiso cívico hacia su podrida comunidad. El deber, en su faceta más cegadora y obsesiva, lo vemos en Neto, amigo de Matías y quien comparte la misma pasión por el “olor a napalm en la mañana” que tenía el recordado coronel teniente Bill Kilgore. Y luego tenemos al capitán Nascimento. Permítanme una pausa por favor.


Wagner Moura, a quien hemos visto recientemente en la sólida “Elysium” (2013), brinda una sensacional interpretación como el capitán Roberto Nascimento. Considero de suma importancia la manera en la que un personaje es presentado, más aún si es protagonista, ya que un solo fotograma es suficiente para describirlo por completo. En este caso, las primeras frases de Nascimento (que no sean en off) son de autoridad, utilizando el dedo índice como clara señal de dominancia y poder, una tendencia que a lo largo de los 120 minutos solo se verá resquebrajada en contextos tan íntimos y vulnerables como el seno familiar.


Todas estás características se ven exponencialmente aumentadas cuando presentan la mano de un director que sabe lo que quiere y no teme romper ciertas reglas bíblicas del cine (bendito eje) con tal de generar en los espectadores el conflicto de los personajes. Los desgarradores interrogatorios de Nascimento, el emotivo encuentro con su hijo y el subjetivo desenlace son tres sencillos pero eficaces ejemplos de esto, constituyendo solo tres cerezas de un delicioso y muy adictivo pastel (la he visto ya 3 veces).

Comenzar con “Tropa de Élite” no responde a un orden cronológico, sino al hecho de ser la más digerible y mediática de las cuatro películas que serán parte de esta pequeña reseña. Cada una con diferente ejecución, pero compartiendo algo tan imprescindible como escaso: Un punto de vista social que sirva como herramienta de cambio.

viernes, 27 de diciembre de 2013

OPINIÓN: TRES BODAS DE MÁS

Sinopsis: Ruth, una joven e insegura investigadora, deberá sobrellevar el hecho de ser invitada al matrimonio de 3 de sus ex-parejas.

Opinión: Cristina Rodríguez. Este nombre me era totalmente desconocido hace unas cuantas semanas y así también lo era el grado de importancia que tiene el (la) figurinista en un rodaje profesional. Pero fue luego de una clase maestra impartida por ésta fenomenal profesional en la Escuela TAI, en el marco de la Madrid Premiere Week, que adherí un factor más sobre el cual obsesionarme al momento de concebir un proyecto: El Vestuario.

Y qué mejor manera de analizar este importante factor que en una cinta donde tenemos como gancho dramático no solo una, sino tres versiones del acontecimiento social por excelencia, donde el glamour y la apariencia son más ´´trending´´ que el grado de compromiso sentimental y religioso al cual se someten aventuran los novios.

´´Tres Bodas de Más´´ es una comedia que se sostiene bajo dos pilares muy claros. El primero es el montaje, elemento vital para este complejo género, ya que no solo debemos entender una historia sino que además reírnos de ella, lo cual se vuelve aún más complejo si tenemos en cuenta que no a todos nos divierte lo mismo. Para lograr contrarrestar esto último, generalmente se trata de contar la historia de la manera menos convencional posible, apelando a que ciertas situaciones sean lógicas pero inesperadas (como el hecho de que la protagonista se dé cuenta que el hombre que tanto busca es aquel que ha tenido frente suyo en toda la película).

Gran trabajo de Cuesta
El segundo pilar, y que amerita tratarlo de manera especial, es el tremendo trabajo de Inma Cuesta como la voluble y sufrida Ruth, personaje que atraviesa por un sinfín de situaciones que son bien resueltas gracias al buen trabajo corporal y expresivo de la actriz valenciana, así como la gran química con Quim Gutiérrez y Berto Romero, este último siendo una de las mejores sorpresas de la película, no solo por la buena calidad de su interpretación sino por el poco uso que se hizo de la misma. Solo basta con ver los primeros 10 minutos para darnos cuenta en que personaje debieron enfocarse los 80 restantes.

Y es aquí donde comienza lo que estuvo ´´De Más´´. Y no hablo de las bodas.

Javier Ruiz Caldera, a quien solo conocía por la lamentable ´´Spanish Movie´´ (2009), carga todo el peso de la cinta en los hombros de nuestra protagonista, dejando de lado aquellas bodas que adornan el título de la película. Claro, Inma lo hace muy bien, pero es una pena que el director no aproveche al máximo tres versiones de un tipo de evento tan íntimo como mediático y que podría servirnos para generar momentos de los cuales hablar luego de acabada la función. De estos, solo hubieron dos que llamaron mi atención: Aquel donde la protagonista atropella accidentalmente a una novia (por lo bien montada que está la escena) y uno en el que vemos como una pesadísima invitada es bañada con Nutella (para quienes la han visto, me podrán entender). Que el contenido sea más importante que el continente, no hace de éste último dispensable.

La mejor secuencia de la película
Otro factor que me alejó de la historia, cuando su objetivo es acercarme a ella, fue el cumplidor guion que tenemos ante nosotros, con diálogos que dicen nada (´´ ¡¿Cómo se le ocurre alimentar a un bebe blanco con un pezón negro?! ´´) y personajes que tienen una introducción y desarrollo verdaderamente lamentable, sirviendo solo para ver que reacción generan en nuestra protagonista. Asimismo, algunas situaciones y gags me parecieron muy forzadas y escritas para cumplir con un calendario de entrega del guion, sin querer buscar un sello personal que brinde a la cinta alguna particularidad. Creo importante que, más allá de la siempre subjetiva calidad de un proyecto, lo que verdaderamente importa es que éste se distinga nítidamente del resto. Si no buscamos eso, entonces dediquémonos a escribir remakes y cobrar el cheque.

En lo que respecta al aporte de nuestra ya mencionada figurinista, no noté un trabajo muy particular de su parte, a pesar de presentar tres bodas con temáticas diferentes (Playa, Tradicional y Moderna). Los protagonistas e invitados en cada una de ellas presentaban atuendos que correspondían a la ocasión, pero que dentro de ese contexto eran muy sobrios y genéricos, limitándose a no romper con el sentido común y además condicionado, creo yo, por el ya mencionado y etéreo guion.


Ruth, "Cristiano" y Pedro
Es una verdadera lástima que una cinta con una temática tan prometedora como ésta no cumpla con las expectativas generadas y se limite a ser un ´´copy + paste´´ de algunas otras comedias románticas que hemos podido ver en el cine estadounidense a lo largo de los años (siendo esta la principal razón que se me ocurre para explicar la mayoritaria presencia de canciones en idioma anglosajon). No basta con ofrecer algo que ya ha probado ser eficaz de manera tanto local como  internacional, sino que debemos poner un sello de distinción que nos permita hablar del más mínimo atisbo de autoría.

sábado, 21 de diciembre de 2013

MASTERCLASS DE ´´LA JAULA DE ORO´´: EL VIAJE DE DIEGO QUEMADA-DIEZ.

El cine es fantasía. El cine es realidad. El cine es retratar los hechos desde un punto de vista tan personal como ajeno, donde podamos no solo entretenernos, sino también aprender. Y la mejor manera de hacerlo es viendo los errores del presente y asegurarnos que dejen de serlo en el futuro.

Teniendo esto en cuenta, debo confesar la tremenda alegría que sentí mientras se iban proyectando los créditos finales de ´´La Jaula de Oro´´ (2013), primer largometraje del director español Diego Quemada-Diez, quien posteriormente tuvo la oportunidad de brindar una Clase Maestra en la Escuela de Artes y Espectáculos TAI, en el marco de la Madrid Premiere Week.

´´Antes de ser una clase, me gustaría que estas horas sirvan para compartir algunas de las experiencias que formaron parte no solo de la realización, sino también de la concepción de la cinta´´. Fue así como el galardonado director comenzaba a compartir detalles tan técnicos como humanos sobre la dirección cinematográfica. Desde la manera tan vivencial como se adentró al crudo tema migratorio hasta una particular manera de dirigir al sensacional trío protagonista (ganadores del premio a mejor interpretación en el festival de Cannes 2013, dentro de la sección ´´Una cierta mirada´´), Quemada-Diez iba relatándonos, de manera muy íntima y sencilla, la manera de darle vida  a un proyecto que forma parte de un tipo de arte que cada vez es más difícil de ver en las carteleras: El Cine Social y Político.

La película, que tuve la oportunidad de ver un día antes de la clase en mención, relata el viaje de Juan (Brandon López), Sara (Karen Martínez) y Chauk (Rodolfo Domínguez) hacia los Estados Unidos, con la promesa de una mejor realidad a la ya vivida en su natal Guatemala. Muy aparte de los méritos técnicos que la cinta presenta (Buen manejo de ritmos narrativos, interpretaciones fenomenales y un fotografía paisajista muy resaltante) lo que más llamó mi atención fue la presentación y manejo de temas tan contemporáneos como las fronteras y como éstas transforman nuestra identidad, e incluso nos obligan a disponer de ella, algo que se ve claramente en el personaje de Sara.


´´Para la realización de ésta cinta estuve recogiendo numerosos testimonios de aquellas personas que lo dejaban todo y arriesgaban sus vidas en pos de conseguir un mejor futuro para su familia´´.
Ese futuro prometedor es un personaje más en la cinta. Uno que es presentado de manera referencial, como aquella realidad expectante no solo para los tres personajes principales, sino para todas aquellas personas que viajan con ellos. ´´Juan ve a los Estados Unidos como un sueño…como aquel sueño americano del que todos hablan. Pero para mí era importante que en algún punto de la historia ese sueño se derrumbe y deje de ser lo que él tanto esperaba´´.

Otro de los aspectos importantes para un proyecto de estas características es la buena relación que existió entre el director y productor(es). Sobre esto, Rodrigo dijo: ´´Creo que si hay algo que los directores deben priorizar, es la consecución de una intensa relación profesional y personal con su productor. Para mí fue importante que cada uno de los chicos quisiera y estuviera dispuesto a viajar a Estados Unidos, ya que si no hubiera sido el caso, los personajes hubieran perdido esa autenticidad por lograr su objetivo. Mis productores (Inna Payán, Luis Salinas y Edher Campos) entendieron esto e hicieron lo posible porque se llevara a cabo´´.


En cierto momento de la Clase, mencionó lo difícil que fue convencer a los apoderados de los jóvenes actores a darle la autorización de trabajar en la película: ´´Algunos tenían miedo de apartarse tanto tiempo de sus hijos, por lo que se hizo lo posible por contarles la historia y el sensible enfoque que queríamos darle. Algo muy particular me sucedió con Rodolfo, quien tiene el papel de Chauk, por el hecho de que al pertenecer a la cultura tzotzil no conocía el idioma castellano, lo cual significó una fuerte barrera de comunicación y una puerta hacia ciertos prejuicios y desconfianzas por parte de sus familiares, quienes posteriormente aceptaron gustosos en colaborar con nosotros´´.


´´Lo importante, muy aparte de las condecoraciones y críticas, es que nunca olviden que un director debe reflejar sus inquietudes. Trabajen en aquello en lo que realmente creen´´, fue la respuesta de Rodrigo ante una pregunta que buscaba conocer sus sensaciones ante todo el cúmulo de premios y expectativas que ha generado éste proyecto, dentro de las cuales podría mencionar galardones a las mejor película en los festivales de San Petersburgo (2013), Mumbai (2013), Sao Paulo (2013) y Tesalónica (2013).

Lo que aprendemos al ver una cinta es mucho más asimilable si tenemos la oportunidad de escuchar a su creador, en este caso, Diego Quemada-Diez, quien comienza de ésta manera un viaje profesional similar al de Juan, lleno de sueños, golpes y, lo más importante, experiencias.



domingo, 20 de octubre de 2013

CUATRO CINTAS, CUATRO SENSACIONES, UN MAESTRO: DAVID LYNCH.


La mejor sorpresa que tuve en mis vacaciones de verano fue enterarme que el gran David Lynch (1946) visitaba la Escuela de Artes y Espectáculos TAI, donde hace poco más de un año voy consolidando mi pasión por el cine. Soy sincero al confesar que mi aproximación a este arte se vio influenciada por un estilo 90% comercial, de modo que no conocía ni había siguiera oído hablar del cineasta nacido en Montana, Estados Unidos, algo que decidí cambiar en los días previos a la mencionada visita.

De este modo, me dirigí a la biblioteca más cercana y seleccioné algunas de sus principales obras para un ciclo privado, comenzando por ''Eraserhead'' (1977). Luego vinieron algunas cintas ligeramente convencionales como ''The Elephant Man'' (1980) y ''Mulholland Drive'' (2001), terminando con ''Blue Velvet'' (1986), tal vez la más conocida y que sirve como referente directa al universo Lynchiano. Lo que leerán a continuación será una crónica sobre aquello que este humilde servidor experimentó tanto en la clase maestra que brindó el director, así como en el visionado de sus películas, las cuales se caracterizaron por altas dosis de color, hipnóticas transiciones, perturbadores sonidos y confusas, pero no por eso menos interesantes, historias. 


''Inicialmente mi estadía en el AFI (American Film Institute) era de dos años, pero se terminó extendiendo por cuatro, dentro de los cuales pude hacer ´Eraserhead´, el primero de mis largometrajes''. Estas fueron las palabras del maestro Lynch al responder una pregunta sobre la más personal y surrealista de sus películas. Y es que hablar de ''Eraserhead'' (1977) es un poco complicado teniendo en cuenta que si bien la historia puede parecer lineal, el desarrollo de la misma dista mucho de serlo.

En ella conocemos a Spencer, un pusilánime y ordinario empleado, quien se encuentra con la sorpresiva responsabilidad de criar un deforme y recién nacido bebe. Siendo esta la premisa principal, podemos ver como a lo largo del filme se nos presentan imágenes ligeramente inquietantes como un hombre con apariencia diabólica manejando unas palancas fabriles, una alegre mujer con cierta deformación en el rostro y a quien en cierto punto de la cinta vemos pisar lo que parecen ser una serie de fetos del mismo bebe que nuestro protagonista está cuidando, la cabeza de este mismo siendo mutilada y utilizada para fabricar borradores y, como cereza de pastel, al deforme ‘’niño’’ siendo acuchillado y víctima de una descomposición tan grotescamente realizada que me hizo recordar a cintas como ''Evil Dead'' (específicamente, aquella escena de los ojos aplastados). Vale la pena mencionar la tremenda importancia del sonido como herramienta perturbadora y complementaria de las imágenes ya descritas. Un filme que puedes odiar o amar, pero al cual es imposible ser indiferente.


''Luego de realizar ‘Eraserhead’, me dediqué a escribir mi siguiente película, ‘Ronnie Rocket’. El problema de la misma fue que, al parecer, el único interesado llevarla a cabo era yo. Al aceptar esto, le pedí a mi productor, Stuart Cornfeld, que me proporcionará algún guion para poder llevarlo a la pantalla grande. Nos reunimos en una cafetería y Stuart me dijo que tenía 4 guiones disponibles, siendo el primero de ellos ‘El Hombre Elefante’. Solamente necesité escuchar ese título para saber que esa sería mi siguiente película. '' ¿Qué se puede decir que no se ha dicho ya de esta cinta? Tan genialmente narrada, con una gran actuación de un irreconocible (no pun intended) John Hurt y una banda sonora que hizo de la escena final una de las mejores jamás filmadas.  Como detalle, vale mencionar que el trabajo de maquillaje y peinado realizado por  Christopher Tucker no fue reconocido por La Academia estadounidense, lo cual originó una serie de protestas que terminaron por obligar la creación de la categoría ''Mejor Maquillaje y Peinado'' a partir del año 1981.


''Tenía escrito el 95% de una historia, pero eran solo pedazos que no tenían relación entre sí. Días después, y mientras esperaba a mi productor para una reunión, surgió una idea, de modo que le pedí a la recepcionista que por favor me entregue rápidamente un bolígrafo y un papel. Fue así que nació ‘Blue Velvet’ ''. Este fantástico thriller nos cuenta la historia del joven Jeffrey Beaumont, quien regresa a su pueblo natal para atender a su padre, luego de que éste sea víctima de un fatal ataque cardíaco. Es así como, luego de encontrar una mutilada oreja en un descampado, comienza a entrar en un mundo que le muestra el lado oscuro de la más hedonista de las comunidades, Lumberton. John MacLachlan, Isabella Rossellini, Laura Dern y Dennis Hopper lideran el elenco de esta afamada cinta, ganadora del festival de Sitges y nominada al premio de La Academia en la categoría ‘’Mejor Director’’, la segunda del buen David.

‘’Vivir en Philadelphia fue una gran inspiración para mi trabajo como artista, ya que representaba una realidad que se esconde bajo otra: la primera recordaba mi infancia, llena de hogares elegantes y árboles de cerezos. La segunda y más importante, fue una donde el miedo y peligro eran tan rutinarios como mis deseos de crear. ’’ Leyendo estas líneas es posible entender la costumbre que tiene Lynch por utilizar personajes que mientras van desarrollándose, descubren que la realidad que conocen está lejos de ser aquella en la que viven. Esto se puede ver en ''Mulholland Drive'' (2001), claro ejemplo de la no linealidad narrativa y que significó para nuestro homenajeado, entre muchas cosas, ser nominado por tercera vez y obtener el galardón a mejor director, tanto en los premios de La Academia como en el Festival de Cannes, respectivamente. Ya decía el director francés Jean-Luc Godard: ''Toda historia tiene un inicio, desarrollo y desenlace, pero no necesariamente en ese orden.''



Es muy impactante lo que el cine puede generar en una persona, pero lo es aún más estar frente al responsable de aquellas sensaciones: La develación de un deforme feto, el más desgarrador de los suicidios, una de las violaciones más cinematográficas que he visto y la falsa interpretación musical en el teatro ''El Silencio''. Cuatro escenas que para algunos puedan resultar grotescas, pero para otros una manera válida y muy personal de realzar el más bello de los artes.

jueves, 26 de septiembre de 2013

OPINIÓN: ELYSIUM

Sinopsis: Ambientada muchos años en el futuro, la historia gira en torno a Max, un habitante del olvidado planeta tierra, quien luego de sufrir un letal accidente laboral, deberá viajar hasta la hedonista ciudad espacial Elysium para encontrar una cura.

Opinión: ¿Qué tipo de cine me gusta? Esa pregunta ronda mi cabeza desde el día que pisé la escuela. Las primeras películas que recuerdo haber disfrutado fueron norteamericanas, de modo que son ellas mis principales referentes al momento de escribir o planificar algún proyecto. Pero al llegar a España, me di con la agradable sorpresa de que existe otro tipo de cine, no mejor ni peor ya que la calidad es muy subjetiva, simplemente diferente. Neorrealismo italiano, Expresionismo alemán o Nouvelle Vague son corrientes que tendieron a retratar inquietudes de manera más personal que la vista en el Hollywood de mis tiempos (90’s para adelante), en el cual era difícil encontrar cintas que, sin perder su voluptuosa esencia ‘’mainstream’’, puedan darse el lujo (porque en esa industria lo es) de tocar de manera clara ciertos temas que lleven a una profunda reflexión.

Es precisamente por esta razón que ‘’Elysium’’ generaba en mí tremendas expectativas, más aún si tenemos en cuenta la gran sorpresa que significó ‘’District 9’’ (2009) donde el director sudafricano Neill Blomkamp comenzaba a mostrar una particular habilidad por combinar finísimos efectos especiales (no hay que olvidar que es graduado del departamento de Animación 3D y Efectos Especiales en la Escuela de Cine de Vancouver) y una interesante e intensa historia, la cual resalta no solo por su temática social sino por lo contemporánea que podía ser. Ante esto, podría decir que, salvando ciertos elementos que analizaré más adelante, ‘’Elysium’’ se convierte en una clara muestra del cine al cual aspiro.


¡No me mires!

Si en la cinta del 2009 encontramos una historia de amor dentro de un contexto de convulsión social lleno de prejuicios, cortinas de humo y segregación racial (factores contemporáneos a la realidad sudafricana), en esta ocasión se nos presentan variables similares pero que caen en un segundo plano ante la necesidad de vender la típica historia del ‘’underdog’’ que lucha contra el sistema imperante para lograr justicia propia. No hay que olvidar que estamos ante un producto de estudio, ergo, con mucho mayor presupuesto ($ 115 millones), súper ergo, menos control creativo en lo que a concepción y ejecución de historia se refiere por parte del director.

A pesar de esto, Blomkamp (quien también fue co-guionista) sabe cómo balancear ambos factores, con una primera media hora donde conocemos al pequeño Max, quien subsiste en medio del hostil ambiente terráqueo que le ha tocado vivir, para luego dar paso al mismo personaje varios años después, ganándose la vida en una inmunda y mecanizada fábrica, la cual me hizo recordar a la vista en ‘’Tiempos Modernos’’, del gran (minuto de respeto) Charles Chaplin. La historia toma el esperado giro cuando, en el intento de arreglar una falla en la maquinaria, Max entra en un horno microondas gigante, recibiendo una letal carga radioactiva que lo deja con solo 5 días de vida. Es aquí cuando verdaderamente comienza la película.


Ya te llegará LA oportunidad Alice

Trajes futuristas, grandes efectos visuales y una gran dosis de acción con toques ‘’gore’’ es la gran fórmula que me hicieron recordar con mucha nostalgia títulos como ‘’Robocop’’, ‘’Starship Troopers’’ y ‘’Total Recall’’, trilogía del holandés Paul Verhoeven, conocido referente de género. Pero si hay algo que resalta nítidamente son las interpretaciones, especialmente por el lado antagónico, donde tenemos dos monumentales artistas: Sharlto Cooper y Jodie Foster. Cooper toma un camino radicalmente opuesto al mostrado en su anterior colaboración con Blomkamp, donde era un sumiso y reactivo funcionario estatal, y nos brinda al sádico y carismático mercenario Kruger, principal razón por la cual vi la peli más de una vez. Si este personaje representa el poder ejecutor, el de Foster como la secretaria de defensa Delacourt es el poder formal que trata mediante las medidas más extremas de mantener el elitista status quo de Elysium.

Dicen los especialistas que la importancia de un héroe se mide por aquella de los villanos. No, en esta peli no es así, ya que me resulta francamente imposible creer que Max, encarnado por el ‘’normal’’ Matt Damon, pueda hacerle frente dos veces a Kruger y vivir para contarlo. Ambos personajes presentan motivaciones fuertes y acordes a su personalidad, pero hay una enorme diferencia entre el valor agregado de ambos actores al momento de escuchar ¡Acción! Diego Luna y Alicia Braga también participan en papeles secundarios pero no menos importantes, sirviendo básicamente como elementos motivadores para el protagonista. Eso sí, Alice lo hace muy bien, a pesar de repetir el papel de ‘’luchadora madre soltera con hijo a cuestas’’. (¿Alguien dijo ‘’Soy Leyenda’’?)


Señores de Columbia y MGM...¡¡Así es como haces ''Robocop''!!

Por el lado narrativo, ya sabemos los pro y contra que la cinta nos presenta. Pero ¿Y los efectos especiales? Bueno, fieles blaggeros, tengo la satisfacción de decirles que a pesar de presentar un diseño poco innovador, la utilización del CGI es un detalle a resaltar. ¿A qué me refiero? Pues, por ejemplo, los exoesqueletos y androides que vemos no presentan diseños muy revolucionarios (aunque, siendo el año 2154, sería un toque increíble que los tengan) pero lo que se logra con ellos se ejecuta de tal manera que hace creíble su existencia. Las armas y su poder destructivo, el fenomenal diseño del escudo de Kruger, los vuelos espaciales y las capsulas médicas son solo algunos otros factores que le brindan ese toque 100% ‘’sci-fi’’ a la cinta y que dejan cosas de las cuales hablar cuando acaba la función. Es importante resaltar que Phillip Ivey, encargado de los efectos especiales, se inspiró en el trabajo del mítico Syd Mead, responsable de la fantasía en películas como ‘’Alien’’, ‘’Blade Runner’’ y ‘’Tron’’.


¡¡Hot!!

Last but not least, ‘’Elysium’’ presenta un claro retrato sobre la cruda realidad social que vivimos actualmente, vista desde los ojos del director sudafricano, y por ende con derecho a tocar temas como el apartheid y sus consecuencias. Una realidad tan cruda y desesperanzadora para unos como abundante y prometedora para otros. Una realidad donde los problemas de inmigración ilegal son solucionados de la manera más deshumanizada posible. Una realidad donde la brecha entre salud pública y privada se hace cada vez más grande. Una realidad donde un niño tuvo un sueño que solo como hombre pudo cumplir, arriesgando su vida para ello. Esto es una película, pero depende de nosotros, y nadie más que nosotros, que en el 2154 lo siga siendo. 


Mi calificación: JUEVES

Lunes: Piola como para empezar la semana.
Martes: Su 2x1 para apoyar al cine noma.
Miércoles: Buena previa para los estrenos del Jueves.
Jueves: Vale la pena sus 15 luquitas.
Viernes: Empiladora para comenzar el fin de semana.


viernes, 30 de agosto de 2013

OPINIÓN: THE CONJURING (EL CONJURO)

Sinopsis: Ed y Lorraine Warren, conocidos especialistas de lo paranormal, acuden a la desesperada llamada de la familia Perron, quienes sufren el aterrador acoso de los demonios que habitan su nuevo hogar.

Opinión: Hay una leyenda muy interesante que se cuenta en Perú de vez en cuando. La historia tiene lugar a mediados de los 90, y la protagoniza un jovenzuelo que experimenta por primera vez eso que muchos llaman ''cine de suspenso''. El reloj marcaba aproximadamente las ocho de la noche y este muchacho se encontraba solo en casa. Ante semejante escenario, no tuvo mejor idea que prender la televisión, en busca de algún dibujo animado, programa cómico o emisión de ''La Serie Rosa'' (no lo juzguen , a su edad las hormonas eran muy inquietas). Cuando, luego de algunos minutos, su búsqueda de volvía aburrida y frustrante, le pareció ver algo interesante en el canal 13, Red Global. Era una película de terror llamada ''Cementerio de Mascotas'', adaptación fílmica a la obra literaria del gran Stephen King y causante de la primera desvelada del joven limeño, quien no podía sacarse de la cabeza las traumantes imágenes que tamaño peliculón habían causado en él. Lo que sucedió después de aquella noche es un misterio: algunos dicen que desarrolló una personalidad fría y muy defensiva, otros que no volvió a encender un televisor pasadas las 7 horas de la noche, mientras que muchos testigos afirman haberlo visto, años más tarde, subirse en un avión e irse a España a estudiar cine, algo totalmente inverosímil. La principal moraleja de esta historia es el saber que a todos, todos, nos llega ese momento donde vemos esa película de terror que nos hace gritar, saltar y, lo más importante, llevar el miedo a casa y que se quede ahí por un largo rato. Me pa...perdón, le pasó a este joven con ''Cementerio de Mascotas'' y, según cuentan, con ''El Exorcista''. No le volvió a pasar. Hasta que vio ''The Conjuring''.



Los Warren. Una grabadora. Los Perron.

James Wan ya nos había mostrado su talento con ''Saw'' (2004), donde sorprendió por un buen manejo de momentos fílmicos (lo cual generó uno los mejores finales del género) para después hacerlo con ''Insidious'' (2010), cinta que significó un paso aún más sólido en la carrera del director malayo y donde el sonido, cámara y maquillaje fueron utilizados no solo con fines estéticos, sino también dramáticos, algo que no hace más que demostrar el respeto que Wan tiene hacia un género que estaba pidiendo a gritos el lugar que merece.

La muñeca Anabelle. Dos jóvenes enfermeras aterrorizadas. La muñeca Anabelle. Una conferencia de los Warren. Comienza una escalofriante melodía. ''THE CONJURING'' aparece en unas impactantes letras amarillas sumergidas en el más negro de los fondos. Como mencioné en la opinión de ''Star Trek: Into Darkness'', podemos decir perfectamente a lo que nos estamos metiendo con solo apreciar esta genial secuencia, donde Wan no se anda con rodeos y nos presenta el título de la película con las más imponentes letras que el espectador pueda aguantar, recordándonos que en las próximas horas estamos a su merced.



Carolyn: ''Christine tranquila, no hay ningún fantas...''
Christine: ''No es eso mamá''
Carolyn: ''No me digas que...''
Christine: ''Sí...están preparando un remake''
Carolyn: ''Llora hija, llora...''

Sobrellevados estos momentos, podemos relajarnos un poco y ser partícipes de una historia agradable y entendible, donde tenemos dos familias sumamente opuestas pero con elementos que las hacen fácilmente identificables por parte del espectador. ¿Es acaso coincidencia que clásicos del género como ''El Exorcista'' (1973), ''Poltergeist'' (1982), ''Terror en Amytiville'' (1979) o ''The Omen (1976) giren en torno a familias felices que son víctimas de hechos extraordinarios? ¿Hay algo más terrorífico que retratar sucesos de los cuales cualquiera de los presentes en una sala podrían ser víctimas? Wan entiende eso, de modo que centra toda la acción en el interior de ambos hogares, dotando una gran dosis de impotencia ante la falta de seguridad en el lugar que, en teoría, ha sido diseñado para brindarla.

Si la creación de la atmósfera es algo vital para este tipo de películas, el nivel de las interpretaciones no deja de ser un punto importante si se quiere hacer algo más que mostrar el miedo de unas cuantas personas corriendo de un lado a otro. Ed Warren es interpretado por Patrick Wilson, quien ya es un conocido del género no solo por su trabajo en ''Insidious'', sino también por su participación en ''Hard Candy'' (2005), donde da vida a un carismático pederasta, demostrando en ambas grandes dosis de sobriedad, la cual es muy bien compensada con la calidez y expresividad de Vera Farmiga en el papel de Lorraine Warren, surgiendo así entre los dos una sobresaliente y muy natural química que se va afianzando conforme la película avanza. Cabe mencionar que la idea inicial del director era contar los sucesos desde el punto de vista de los Perron, decisión que fue cambiada para que podamos ver a los Warren como lo que realmente fueron: Una feliz pareja cuyo mayor miedo no radicaba en los espíritus que combatían, sino en el bienestar de su familia.



El verdadero dúo dinámico.

Logrando transmitir la angustia que debieron sentir los Perron, Lili Taylor y Ron Livinsgton encarnan a la pareja cuya familia fue víctima de los ataques demoníacos. Probablemente se pudo trabajar aún más los personajes y no dejarlos como la ''ama de casa a quien siempre le pasa todo'' y ''el padre ausente porque trabaja como camionero'', pero no olvidemos que estamos ante la adaptación de un suceso real (aunque sería muy inocente pensar que lo visto en la peli es un perfecto reflejo de lo que sucedió), de modo que para los casi 120 minutos de metraje, cada personaje (incluidas las niñas) tienen el tiempo justo como para generar suficiente interés de nuestra parte.


Si los factores que hemos tratado hasta ahora representan la base de la cinta, hay ciertos detalles técnicos que terminan por poner la cereza en este sangriento y espeluznante pastel:


1) El Sonido: Según Wan: ''Mucha gente piensa que cuando hablamos de componer para una película, solamente nos estamos refiriendo a la música, pero hay algo tan o más importante que eso, y son los efectos de sonido. Si fallas al crear ambientes de manera visual, el sonido te permite compensar esa carencia''. ¿Hay algo más que agregar?



Fenomenal interpretación de Vera Farmiga.

2) Cámara: Hablemos de la escena donde nos presentan a los Perron y su nuevo hogar. Tengamos en cuenta que todo lo que vemos es en primera persona. Desde el interior de la casa, nos asomamos por la ventana, los vemos llegar y dirigirse a la puerta, la cual es cruzada por las niñas. Sin realizar corte alguno, esperamos que entren los padres y los seguimos a través del hall, dejando que las pequeñas pasen rápidamente por delante nuestro y cortamos. Mientras los personajes son presentados de manera ágil y animada, nosotros conocemos la casa de manera tétrica y misteriosa. Nice.


3) Maquillaje: Todos vimos (y saltamos) en aquella escena del ropero. ¿Hubiera causado el mismo impacto si en vez de utilizar un maquillaje práctico se hubiera optado por crear una criatura computarizada? Wan ha dicho muchas veces que si hay algo en común las pelis que dirige, es el poco uso de técnicas digitales y la predilección por lo real y palpable.


4) Respeto por el género: Aquí no hay sustos falsos ni baratos. No hay gatos que salen de un ropero ni teléfonos que rompen un silencio bien creado. Si el ambiente está diseñado para generar un susto, es exactamente eso lo que vamos a tener. 


The Man. The Legend.

Para un género que ha sido prostituido por estudios que solo buscan recuperar su inversión dándonos secuela tras secuela sin ningún tipo de  interés creativo, ''The Conjuring'' constituye una tremenda inyección de calidad que podría significar veranos con películas que no sean protagonizadas por hombres que vuelan o usan armaduras de hojalata. No me malentiendan, estas cintas genera una enorme expectativa, pero en la ejecución terminan por ser más de lo mismo.

Si para ciertas personas, el cine es una ruta de escape hacia mundos llenos de fantasía, para otras  representa la capacidad de retratar nuestra realidad como la más terrible de las pesadillas, especialmente cuando luego de llegar a casa de una función nocturna y estando en la tranquilidad de nuestra habitación, nos provoque ir a la silenciosa y oscura cocina por algún bocadillo. Yo no bajo. ¿Ustedes?



Mi calificación: VIERNES

Lunes: Piola como para empezar la semana.
Martes: Su 2x1 para apoyar al cine noma.
Miércoles: Entretenida como para prepararse a los estrenos del Jueves.
Jueves: Vale la pena sus 15 luquitas.
Viernes: Empiladora para comenzar el fin de semana.

martes, 13 de agosto de 2013

OPINION: STAR TREK, INTO DARKNESS

Sinopsis: La tripulación de la nave espacial U.S.S. Enterprise, liderada por el cápitan James Kirk (Chris Pine), deberá salir en busca de John Harrison (Benedict Cumberbatch), responsable de diversos atentados contra la federación, uno de los cuales tomo la vida del mítico cápitan Christopher Pike (Bruce Greenwood).

Opinión: Año 1995, o al menos eso creo. Estaba casa de una tía, presa de aquellas reuniones familiares a las cuales nos obligan a ir ''porque tenemos que ir'', y derrepente pasaban por la tele una película que llamó mi atención. Me acerqué de manera curiosa y apenas vi unas espadas de colores no hubo persona que me pudiera mover. ''La Guerra de las Galaxias'' se llamaba. Luego, unos años después y ya en casa, pasaban otra serie con naves espaciales y trajes raros, pero que no presentaba, al menos en los segmentos que pude ver, tantas dosis de acción como en la anteriormente mencionada. ''Viaje a las Estrellas'' se llamaba. Hoy, varios años después, tengo la posibilidad de gozar ambos universos de manera casi paralela, pero con la particularidad de hacerlo a través de los ojos de quien se ha convertido en el hombre más ocupado de Hollywood: Jeffrey Jacob Abrams.


¡Treekiethon 10k!
Es importante saber que en los últimos años, muchos estudios están apostando por reintroducir o reinventar ciertas franquicias pasadas, adaptándolas a la pantalla grande en una serie de 3 películas. Esto lo menciono porque en estos casos, es siempre importante que la primera de ellas pueda contar un origen que sea entendible por aquellos que no están familiarizados con la historia o personajes y, al mismo tiempo, aceptable por aquellos que sí. Ya en el año 2009, Abrams puso la primera piedra con ''Star Trek'', película que junto a ''Misión Imposible 3'' y ''Super 8'' se convertía en un sólido paso en su carrera como director.

El capitán James Kirk y el comandante Leonard ''Bones'' McCoy corren estrepitosamente por una jungla roja, perseguidos por los furiosos habitantes del primitivo planeta Nibiru, ganando tiempo para que el comandante Spock, quien se encuentra en el corazón de un volcán, pueda evitar su catastrófica erupción. Ante todo esto, el resto de la tripulación espera, ocultos bajo el mar, las órdenes de su superior. ¿Qué les parece? Uno podría tranquilamente saber a lo que se está metiendo con solo disfrutar de esta fenomenal y breve secuencia. Los colores, los personajes, la espectacular música de Michael Giacchino y, uno de los mejores elementos de esta saga, los efectos especiales de ILM (Industrial Light and Magic) son elementos que permiten, a lo largo de las 2 horas de metraje, disfrutar de una gran película.


Las mejores películas, siempre tienen ''esos momentos''.
Este fue uno de ellos.

Un gran mérito de Abrams es saber manejar los momentos del filme, donde tenemos escenas de alto voltaje como la anteriormente descrita y aquellas que presentan una especial carga dramática, en las cuales vemos el sacrificio como tema más recurrente. Aunado a esto, también podemos disfrutar de una gran relación entre los diversos personajes, permitiendo de esta manera generar un interés no solo por lo que suceda con cada uno de ellos, sino las consecuencias que esos hechos generarían en los demás. En una época donde los blockbuster se caracterizan por ser más estéticos que argumentativos, es de resaltar el esfuerzo de Abrams y el equipo de guionistas Alex Kurtzman, Roberto Orci y Damon Lindelof (un saludo especial para mi compañero y colega David Reszka) por hacer que la entera tripulación del U.S.S. Enterprise sea un personaje más en la cinta.

Y si hablamos de personajes, es imposible no hablar de quienes los interpretan, ya que esta cinta debe tener uno de los mejores castings que he podido ver, con los ya conocidos Chris Pine, Zachary Quinto (Spock), Karl ''The Law'' Urban (Leonard McCoy), Zoe Zaldana (Uhura) y Simon Pegg (Scotty), agregando a Benedict Cumberbatch, inicialmente como John Harrison pero quien luego, en una de las mejores escenas que he visto en mi vida, devela su verdadera identidad: Khan Noonien Singh o simplemente ''Khan''. Mucho se dijo previo al estreno de esta cinta sobre el maravilloso desempeño que tiene el protagonista de la serie ''Sherlock'', pero era necesario verlo para creer (y aprender) todas las herramientas que un actor puede tener a su alcance para generar una infinidad de emociones: tono de voz, gestos, miradas, lenguaje corporal, etc. No exagero al decir que solo he visto tamaño uso de recursos a Daniel Day-Lewis.

''¿Google glasses? Where we're going we don't need Google glasses...''
Como mencionaba anteriormente, los efectos especiales estuvieron a cargo de ILM (Industrial Light and Magic), empresa fundada por George Lucas en 1975, y que tiene en su curriculum desde maravillosos y clásicos trabajos como ''Indiana Jones'', ''Cocoon'' y, lógicamente  ''Star Wars'', hasta algunos más contemporáneos como ''Pacific Rim'', ''Super 8'' y ''Los Vengadores''. Con este historial, no es necesario extenderse demasiado sobre lo perfectas que fueron aquellas escenas creadas en CGI, no solo desde un punto de vista visual sino también funcional, generando cierta tensión dramática para el desarrollo de la cinta. Si me piden resaltar algunas, pues la llegada de Kirk, Uhura y Spock al planeta Kronos para capturar a Harrison (Khan), así como la parte ''Dead Space'' de la película (no me digan que fui el único que encontró un gran parecido) donde Kirk y Khan se dirigen hacia la no oficial nave U.S.S. Vengeance, comandada por el malo maloso capitán Marcus, enfundados en unos trajes que los hacen flotar por el espacio. ¡Bestial!

Por el lado musical, Michael Giachinno nos regala el mismo talento que hemos apreciado en cintas tan memorables como ''Los Increíbles'' y ''Ratatouille'', haciendo que cada aparición del U.S.S. Enterprise sea lo suficientemente épica como para hacer que me acerque aun más a la pantalla (algo que hago cuando la película me esta sacando de la realidad) con una enorme sonrisa de satisfacción. 

Ay Zoe...
Es muy apresurado para afirmar que estamos ante la mejor película del verano (no antes de ver ''Elysium''), pero lo que si puedo afirmar es que J.J. Abrams ha logrado la suficiente madurez y capacidad creativa como para tomar las riendas de franquicias que han significado para nosotros una infancia entera. Tal vez, en un futuro no muy cercano, mis hijos puedan asistir a una reunión ''porque en realidad tengo ganas de ir papá'' y queden prendidos a una televisión de la manera en que yo lo hice años atrás. Tal vez, y solo tal vez, cuando vean los créditos finales, puedan voltear hacia mí y decir: ''Papá ¿Ese no es tu nombre?''. Tal vez.

Mi calificación: VIERNES

Lunes: Piola como para empezar la semana.
Martes: Su 2x1 para apoyar al cine noma.
Miércoles: Entretenida como para prepararse a los estrenos del Jueves.
Jueves: Vale la pena sus 15 luquitas.
Viernes: Empiladora para comenzar el fin de semana.

Nota: Uno, dos o tres ''Flare effect'' está bien, pero tampoco abuses J.J.